Web 2.0, blogosfera, redes
colaborativas. Hace tiempo que estos conceptos vienen forjándose
en la realidad de Internet. De alguna forma las personas hemos
buscado métodos de evasión de la rigidez tecnológica
existente buscando nuevas formas de obtener información,
exponer nuestras ideas y en definitiva interactuar en un entorno
informático.
Las limitaciones de la interfaz actual
vienen determinadas por la metáfora
del escritorio desarrollada hace más de 20 años en
los laboratorios de Xerox PARC, en Palo Alto. Los investigadores de
aquel centro estudiaron cómo era nuestra forma de interactuar
con la información a través de un ordenador y surgieron
ideas importantes como por ejemplo el ratón y la metáfora
de las ventanas. Llegó el Mac, y OS/2, y Windows y un largo
etc. de lo que no son más que visores de documentos.
Actualmente disponemos de hardware con
unas prestaciones impensables hace años. Sin embargo, seguimos
utilizando la misma metáfora del escritorio para tratar la
información. El trabajo colaborativo se vuelve complicado. En
general, colaborar en un entorno computerizado a día de hoy no
deja de ser algo así como pasarnos documentos de un escritorio
a otro, mientras hacemos nuestras observaciones. Existen algunos
proyecto curiosos como Gobby,
un editor colaborativo bastante ingenioso, pero que no deja de ser
una muy hábil pirueta sobre un modelo que empieza a resultar
caduco.
Si tuviéramos que rediseñar
desde cero nuestra forma de trabajar con los ordenadores y con los
demás... ¿seguiríamos utilizando la metáfora
del escritorio?. ¿Dónde está la metáfora
de la oficina?. ¿Y la metáfora del aula o la metáfora
de mi comercio abierto al público?.
Hace años que pasé por la
Universidad. He de decir que aprendí mucho más en los
pasillos, hablando y discutiendo que en todos los libros. No basta
con leer unos libros para asimilar todo aquello que la Universidad
tiene que dar. La interacción social es fundamental.
Lo mismo ocurre con nuestro mundo
virtual actual. Existe gran cantidad de contenido pero una escasa y
mala interacción social entre quienes poblamos ese mundo.
Necesitamos herramientas que nos permitan conseguir que Internet no
sea un medio de entrega de contenidos sino un auténtico canal
de colaboración entre personas.
Afortunadamente, ni soy original en
esta linea de pensamiento, ni soy el primero. Hay un grupo de
personas trabajando hace tiempo en esta línea en torno al
proyecto de software libre OpenCroquet.
OpenCroquet es un entorno
tridimensional colaborativo, independiente del sistema operativo. En
una próxima entrada en este blog comentaremos algo más
al respecto. De momento, un link
interesante para el que sepa inglés.